martes, 2 de febrero de 2016

¿Por qué miedo a decir?

Decir parece definirnos, cobramos forma, de pronto, un círculo despejado en un espiral de ataque, somos un blanco. Si nos pronunciamos, activamos el localizador y nos encuentran. Nos ven. Ahora no estamos ocultos detrás de esa enorme hilera de bancos, en la última fila de la multitud. Ahora estamos en un campo abierto, todos radares de una sola vara. Clavados a la tierra. Inmóviles, tiesos. Solo nuestro ojo ocular rebota entre las paredes del cuarto blanco. Revisa todo a su alrededor. No puede acercarse, entonces lo nombra. Categoriza, clasifica. En semejante multitud, necesita optimizar el recurso de la memoria, piensa. Piensa porque cree que hay una amenaza
si pronuncia,

si tu boca se abre y permite ese caudal,
el río vertiginoso de la especie que la transforma,
el tigre voraz que buscar dar un salto desde tus costillas,
el océano que se despliega en tu diafragma para darte la tormenta,
 y el sol que se monta en tu boca para destronar el cadáver del silencio.

Ahí se encuentran tu garganta y mis ojos,  pronunciando el valor de no estar afuera de nada.

El viento trae la palabra. Se activó tu localizador. Ahora todos te vemos. Puedo ir a abrazarte.

Cee Incola


miércoles, 23 de diciembre de 2015

El hechizo de la forma

Los hechos pueden enroscarse
como ardillas rodando en el suelo
en tanto se tumban con amor
no me importa.
No voy a quedarme en el afuera
en la escultura
en la forma.
Estamos mostrándonos el camino...

viernes, 11 de diciembre de 2015

Las manos salvajes de la belleza

Me toman las manos de la belleza
que duerme
en la intimidad del océano
en el salvajismo del viento huracanado
y me renuevan

libre de formas,

profunda como la música,
honesta como la luz y como la sombra

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Selva de lianas de fuego

Recién me desafía la inexactitud de la medida

Con qué mesura
me invito a manifestar la selva que alzaste en mi piel 
con rastrillos de licor en tus dedos.
¡Con qué cordura 
 me rindo en secreto
 a la hoguera que abriste en un cielo de tierra nocturna!

¡Con qué timidez de locura
    suelto al galope mis labios
para que fecunden los campos del silencio
y emerja
del cáliz dionisíaco
el elixir misterioso de tu cuerpo!

                             
Quiero que tus manos tejan a mí alrededor
un bautismo con lianas de fuego.

Quiero tu saliva, y la delicada presión de tus labios
y tus dientes como el filo de una roca preciosa,
un talismán en tu boca artesana
con el que, suave y exquisito
esculpís mi cuerpo
en la manifestación sagrada de la entrega.


@ceeincola









lunes, 19 de octubre de 2015

Maga


Solo el milagro del tiempo
puede contenerte.

Un dragón de fuego
batalla el miedo
con el único anhelo
de abrazarse a tus alas.

Una lengua del tamaño
de América Latina
lame hasta la última nube
que queda chorreando en el cielo
desinhibida.

No llueve,
el cielo se emociona,
el terreno de los sueños
no contiene tu existencia.

Solo la revelación de tu humanidad
puede
destapar el vértigo de tu nombre.

Tu pupila
devora las distancias del mundo
Se desparrama extasiado
el Universo en tus ojos.


PH: Mery Elgassi

martes, 29 de septiembre de 2015

"Carne" 1° corto de la serie ARIRA

                                             
                                                                El arte sin materia, no es.
        La emoción está hecha de materia.

Poesía audiovisual "Carne".
Perteneciente a la serie ARIRA, 1°EXPOSICIÓN VIVA.

Guión e interpretación: Cee Íncola
Cámara: José Miguel
Idea y producción: Cee Íncola/José Miguel



Tengo tiempo 
para todos tus océanos 
y calma.
El sabor del infierno silenció mis temores.
Tengo espacio para tu tormenta
y una dulce melodía para tu sueño.

Tengo ganas,  y tengo tiempo
que es todo lo que esta carne puede tener en esta vida.

Tengo cuerpo
conozco las cuerdas del invierno,
reconozco el ardor de la piel curtida,
el filo de la roca que desgarra la carne.

Sé cómo duele el misterio genuino
en el absorto abismo.
Los ojos se detienen
ante el oscuro 
precipicio
de muertes.

Tengo mis ojos abiertos
y mis pies firmes,
no voy a correrme si caés sobre mí.

Voy a soplar, simplemente
un viento 
en el alma de tus mares
para que te eleves,
recordándote.
"Enseñan las reglas de la gramática, pero no enseñan qué decir" S.N. Free Play.