¿Cómo llego al cementerio de la tristeza?
¿Qué infiel manda al condenado su castigo?
¿Dónde se alojan las palabras que no digo?
¿Hasta dónde puede uno caminar sin ganas?
Ante todas las cosas la coherencia:
ni una cucharada de miel en este desayuno frío.
Acaso como si no fuera posible una palabra,
[que no hay pocas,
[que no hay pocas,
tan poderosa que convierta en milagro el barro,
canta Silvio, sólo el amor engendra la
maravilla.
Hay demasiadas cosas que nunca pregunté:
¿Cómo llora la muerte de otro un moribundo?
¿Qué canción cantan los ángeles antes de dormir?
¿Cuándo se ha dado suficiente?
¿Cuándo mejor velar por uno?
Porque afuera ladran perros, se oyen disparos,
y es como si todas las balas preguntaran por mí.
Y yo insisto,
y es como si todas las balas preguntaran por mí.
Y yo insisto,
sé que afuera hay un jardín de rosas,
sé que hay algo más dulce
que este rechazo constante.
que este rechazo constante.
Tal vez deba salir por la puerta de atrás.