lunes, 23 de septiembre de 2013

Estrellas que no mueren


¿Cómo llego al cementerio de la tristeza?
¿Qué infiel manda al condenado su castigo?
¿Dónde se alojan las palabras que no digo?
¿Hasta dónde puede uno caminar sin ganas?
Ante todas las cosas la coherencia:
ni una cucharada de miel en este desayuno frío.
Acaso como si no fuera posible una palabra, 
                                         [que no hay pocas,
tan poderosa que convierta en milagro el barro,
canta Silvio, sólo el amor engendra la maravilla.

Hay demasiadas cosas que nunca pregunté:
¿Cómo llora la muerte de otro un moribundo?
¿Qué canción cantan los ángeles antes de dormir?
¿Cuándo se ha dado suficiente?
¿Cuándo mejor velar por uno?
Porque afuera ladran perros, se oyen disparos,
y es como si todas las balas preguntaran por mí.
Y yo insisto, 
sé que afuera hay un jardín de rosas,
sé que hay algo más dulce  
que este rechazo constante.

Tal vez deba salir por la puerta de atrás.
"Enseñan las reglas de la gramática, pero no enseñan qué decir" S.N. Free Play.