Te quiero escribir el
silencio
Sí, también te quiero.
Pero hoy, silencio.
Elefantes, círculos
marinos,
un aire como de mar
sin mar.
El pasto medio mojado.
La noche que cae.
El recital que bailo
como loca...
La locura.
El dibujo hipnótico
del niño.
Zapatillas en bolsas,
y más bolsas.
Mudanzas, ciudades,
países.
Horas de micro, días.
Transbordos de
madrugada en pueblos vacíos.
Un campo interminable.
Me quiero despedir de
vos y no consigo.
Silencio.
Lo relato todo por el
silencio.
Poso mis ojos, mis
ojos, dono mi boca
a todo lo que se
deposita o se erige,
a todo lo que ocupa
este espacio.
Puede ser que el polvo, el abandono,
ocupen la baldosa de tu nombre.
La naturaleza confusa de cada objeto
puede se apropie de la identidad de lo que olvido.
Muerdo una flor por no morder tu cuello,
y a veces opino que mejor la locura que la tristeza.
Libros apilados.
Cajones. Un sillón con
un almohadón rojo.
Mi guitarra.
Ayer dormí con mi
pierna cruzada sobre ella.
Cada tanto un
instrumento de cuerdas me acompaña en la cama.
Hacemos música de
silencio, también, los dos.
Nos ayudamos a
descansar, acompañados
Hoy que todavía no consigo
seducir a los finales,
ni San Juan ni las hogueras me ayudan,
hoy las poesías también quedan, (hablales),
escuchando, sin terminar.
