lunes, 21 de noviembre de 2016

Marea blanca


Me voy a morir
pero no voy a tenerle miedo a la muerte.
La muerte va a encontrarme con el mar en los ojos
y la piel dorada por el sol.
La muerte va a encontrarme con mis pies de barro
y mis manos de rostros.
La vulnerabilidad estruendosa de la belleza.
El tornado detonante del tiempo que todo lo contiene,
y el cuerpo que contiene el tiempo.
Todo el caos y la luz del mundo
reposando en los labios que ríen y lloran
casi al mismo tiempo
porque al mismo tiempo el mundo 
ríe y llora.
La muerte va a encontrarme empapada de tu cuerpo.
La muerte va a encontrarme hecha danza.
Un día, un humo blanco, vaporoso
con brillos de todos colores
aparecerá en el lugar
donde recién
                         danzaba mi alma.



Cee Incola

Fontana di Trevi, Roma. 

martes, 12 de julio de 2016

Pause

Silencio
¡Qué hermosa libertad!

Qué ganas de besarte desde adentro,
entrar por las yemas de tus dedos y
 pegarme a tus labios como la saliva.
Que me arrope tu lengua,
dormir en tu boca,
contemplar la noche de tus estrellas,
el cielo diáfano y nocturno de tus notas.

O explotar

tomarnos de la mano
y saltar desde el acantilado...

Que el silencio sea el aire blanco
y la montaña
y el mundo se recree a sí mismo
en el silencio
y se contemple.



miércoles, 29 de junio de 2016

Lo desconocido

Hay viento
en este momento
sacudiendo las pestañas.
En todos los días del mundo
nos sorprende lo desconocido.


jueves, 21 de abril de 2016

Divertida

Instinto Pasión y Amor
Me gobiernan
¿no soy una tierra?
Me nutren
¿No soy un pájaro?
Me dan alas.
¿No soy una ofrenda?
Me dan vida.


Cee Incola

miércoles, 6 de abril de 2016

La forma

Soy una forma incontenible en la forma.
Un océano rebalsando sobre los bordes de la piel.
Un río que se siente mar.
Qué existencia compleja la del género 
si hasta en la geografía de mi especie 

puedo perderme.

martes, 15 de marzo de 2016

La consciencia del despojo

Vivo con mi muerte porque eso me hace eterna. ¿Qué otra cosa viajaría en este Universo en círculos sino la consciencia del despojo?
El viento murmura y me alerta del cielo. Yo escucho y sé que soy mas que el cuerpo y el sitio. En el aire hay una verdad insondable: todos somos parte de lo mismo. ¿Qué tan distintos podemos ser si nuestro sonido viaja por igual en el viento? Cee Incola



martes, 2 de febrero de 2016

¿Por qué miedo a decir?

Decir parece definirnos, cobramos forma, de pronto, un círculo despejado en un espiral de ataque, somos un blanco. Si nos pronunciamos, activamos el localizador y nos encuentran. Nos ven. Ahora no estamos ocultos detrás de esa enorme hilera de bancos, en la última fila de la multitud. Ahora estamos en un campo abierto, todos radares de una sola vara. Clavados a la tierra. Inmóviles, tiesos. Solo nuestro ojo ocular rebota entre las paredes del cuarto blanco. Revisa todo a su alrededor. No puede acercarse, entonces lo nombra. Categoriza, clasifica. En semejante multitud, necesita optimizar el recurso de la memoria, piensa. Piensa porque cree que hay una amenaza
si pronuncia,

si tu boca se abre y permite ese caudal,
el río vertiginoso de la especie que la transforma,
el tigre voraz que buscar dar un salto desde tus costillas,
el océano que se despliega en tu diafragma para darte la tormenta,
 y el sol que se monta en tu boca para destronar el cadáver del silencio.

Ahí se encuentran tu garganta y mis ojos,  pronunciando el valor de no estar afuera de nada.

El viento trae la palabra. Se activó tu localizador. Ahora todos te vemos. Puedo ir a abrazarte.

Cee Incola


"Enseñan las reglas de la gramática, pero no enseñan qué decir" S.N. Free Play.