La música cambió de
lugar. Mi trabajo mudó y creció hacia tener una gran parte de planificación y
medida. Cantar, previamente, era una libertad por
la expresión en sí misma. Por eso entiendo qué busco cuando quiero “romper” el
funcionamiento de un día agitado y ponerme a bailar o componer, busco reconectar con lo sé que es mi fuerza vital: el
impulso, el instinto, la emoción. Llego a la música para no tener control, y
mejor, para no confundirme con la ilusión de que puedo controlar. En eso, la
música tal vez es mi medicina.
Igual el tiempo, el silencio,
la medida, ese orden, sé que son oro. Volviendo de entrenar y conversando, vino una anécdota de Brasil, cuando sentados en la arena
viendo las estrellas, un amigo dijo: “¿sabes cuál es la prueba de que Dios
existe? Los ciclos naturales que se repiten; el día y la noche, las estaciones,
los ciclos de la luna. Todo lo que se repite te muestra que hay una
inteligencia detrás que lo ordena”.
Me pasa que amigos me
escriban cuando están por hacer un viaje, o
si lo están pensando y no lo tienen decidido, y yo me río porque
parcialmente considero que si me escriben justo a mí para pedirme un consejo,
es que están buscando una persona que les diga: ¡sí! ¡Viajá! Sin embargo, no
respondo siempre así. Yo también entré en cuestionamientos, incluso cada vez
que estaba asentada en un lugar y considerando si me movía hacia otro. Lo que creo es que: a veces
las decisiones se dejan ver. Simplemente, en el día a día, la vamos tomando de a
poco, a medida que las fichas caen, y las cosas se ordenan.
La decisión más
importante ya la tomé: "no voy a preocuparme por nada”.
Esa es mi postura. El Yoga
de la vida.
Sí tomo partido por una cosa: prioridad es la libertad de la mente, la mente que no tiene fronteras, la mente creativa, que puede pensar fuera del cotidiano. Puede ser muy fácil
tomar como "realidad" lo que se repite día a día. Y te movés
unos pasos, te movés una decisión, te movés unas ciudades, un grupo, unos aviones, y hay tantas formas de ciudad, tantas
hormas de zapatos, tantas maneras de ser uno mismo.
Viajar para ampliar la
Realidad.
Abrir la mente.
Amar.
Comprometernos
en construir.
Las opciones son muchas.
Sobre el viaje, si me preguntás, te digo lo mismo que me diría a mí:
Hacé lo que sea que te haga
libre.
Que de la libertad no te vas a arrepentir.
Abrazo! Y buen día J
Gracias Ceuz por alentarme amiga.
Gracias Dami por la charla y la música.
Gracias Alessandro Cacciari por tu visión.
Gracias Jona por la foto.

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