domingo, 25 de agosto de 2013

Volver

Agradecer que el cuervo voló alto y su pico curvo pendenciero fue alarma, y porque fue alarma fue rezo. Agradecer que el día nublado no dio ganas de salir. Agradecer que la congoja se quedó adentro, acampó en la habitación, recostada en la cama con el paño húmedo vedando los ojos y abriendo el resto de los sentidos. Agradecer la transparencia, la invisibilidad de la pureza que obra de formas misteriosas, Dios no se ve y por eso es más grande. El universo es gigante.
Agradecer la familia, agradecer la casa, agradecer la vuelta. Agradecer los padres, agradecer la vida. Agradecer lo importante que siempre nos salva. Agradecer la frecuencia del latido. Agradecer la simbiosis de elementos.

-Estás como enajenada, ¿viste? Es como que se te va el alma del cuerpo, después quiere volver pero no encuentra lugar.

Ella había recibido un tiro hacía no más de tres semanas atrás, sabía mejor que yo de lo que hablábamos.

-Exactamente eso, eso es lo que siento-. Le respondí.
-Bueno, usá la risa, en serio te digo, reíte de esto, movete, poné música fuerte, buscá algo que te traiga de vuelta el alma al cuerpo.

Y yo fui muy obediente. Puse el disco de Gilberto y me puse a correr dando vueltas a la habitación escuchando fuerte Expresso 2222. Después me paré enfrente del espejo y comencé a hacerme morisquetas, igual que como se las haría a un niño. Me causó tanta gracia verme en esa sucesión de intentos por volver a mí, que volví. La risa me trajo de vuelta. 

Agradecer que el verano llegue también en la montaña. Agradecer que la fe procree consigo misma. Agradecer que uno baste para todos. Agradecer que estamos protegidos. Agradecer que el cielo sea grande. Agradecer que hemos sido bendecidos. Agradecer que el día sea largo. Agradecer que el sueño sea gratuito. Agradecer que hayas escuchado. Agradecer que hayas llegado a tiempo, que se hayan ido a tiempo, que estemos a tiempo.
Agradecer la Sierra Maestra. Agradecer que nos hablaran de la libertad. Agradecer que podamos abrazarnos entre muchos. Agradecer que el pan se parta. Agradecer que la experiencia se multiplique. Agradecer que tengamos descanso. Agradecer que la risa nos vuelva a la vida. Agradecer que la lluvia te moje.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Enseñan las reglas de la gramática, pero no enseñan qué decir" S.N. Free Play.