jueves, 11 de diciembre de 2014

Kepa

Levanto mi cabeza.
Mis manos parecen
besarse con los ojos.
Respiro profundo.
Algo se rompe…

DANZO LA IRA.
Danzo mi pasión
y mi destreza.
Ahora es madera
de mi fuego redentor,
tu violencia.
No grito porque danzo;
es la elevación del grito,
es el orgasmo de la furia,
es mi poder en movimiento.
Miro adelante y danzo.
Mis piernas se tensan,
estiro y elevo mis brazos.
Danzo tu infierno
para terminar de quemarlo.
Viene atrás el agua de mi conducta,
de mi disciplina paciente,
va a limpiarse mi cuerpo sin lamerse,
sin herida.

Danzo mi liberación,
danzo mi espacio,
danzo mi ferocidad,
danzo mi fuerza.
Danzo tu respuesta:
estás afuera.
Un día,
ave carroñera,
no tendrás de qué alimentarte.

Ilustración de poesía: Tomás Gonzalez. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Enseñan las reglas de la gramática, pero no enseñan qué decir" S.N. Free Play.