Llueve como si hubieran baleado el cielo.
Bien podrían ser lágrimas,
o un exótico carnaval celestial.
Imagino:
bombitas de agua que explotan.
¿Deliro?
Yo por las dudas festejo.
Por las dudas.
Y mamá pone los baldes
a recolectar agua de lluvia.
Será que no quiere
que se derrame su magia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario