Pero el llanto también se cansa, como el corazón de su melancolía, como los pensamientos de autocompadecerse, como el sol se cansa de alumbrar campos quemados y vacas que no dan leche.
sábado, 21 de julio de 2012
Uno cree tantas cosas...
A veces uno cree que se dispone a un llanto de semanas, que se entrega a una angustia insostenible, que se presta a una melancolía eterna, a narices paspadas, a un dolor de pecho que con poco se compara. A veces uno cree, seria y racionalmente, que ese llanto con nada puede detenerse, que no hay manera, que llorará días completos y semanas y cuando lleguen los meses se dará cuenta de que aún no ha dejado de llorar.
Pero el llanto también se cansa, como el corazón de su melancolía, como los pensamientos de autocompadecerse, como el sol se cansa de alumbrar campos quemados y vacas que no dan leche.
Pero el llanto también se cansa, como el corazón de su melancolía, como los pensamientos de autocompadecerse, como el sol se cansa de alumbrar campos quemados y vacas que no dan leche.
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"Enseñan las reglas de la gramática, pero no enseñan qué decir" S.N. Free Play.
Tan cierto como lo decis.
ResponderEliminarEr.